Existen muchas acciones que son parte de cada una de nuestras vidas, las conocemos, las realizamos, las vivimos y las disfrutamos; pero, existen aquellas experiencias que producen un sentimiento mayor, aquellas cosas que salen de interior y nos hacen crecer cada día más. Es una pasión que nos invade y caracteriza a cada uno de nosotros, es aquel sentimiento que hace vibrar nuestros cuerpos y nuestros corazones, son los deseos de transmitir una historia, una cultura, una tradición por medio de la manifestación más natural y exquisita que existe, La danza.


Desde el primer momento que nos topamos con este arte, nos dejamos invadir por la alegría y la satisfacción, intentando dejar lo mejor en cada uno en los ensayo, en cada presentación, en cada instante de nuestra vida. Llegando a crear lazos de amistad tan fuertes que se siente como una familia, esa familia incondicional; ese aprendizaje diario y ese constante devenir que va transformando y motivando a ser cada vez la muestra de la felicidad, la perseverancia, la entrega y la pasión. La danza al igual que todo arte requiere de personas dispuestas a entregarse a ella no solo en cuerpo, sino también en alma. Entreguémonos a este arte, a esta pasión y seamos forjadores de una cultura y un estilo de vida. 

Que este año sea el comienzo de una experiencia maravillosa, que aquellos que ya hacen parte de esta familia perduren y muestren la constancia que han llevado y para quienes se integran a esta manifestación de arte lo hagan con toda su pasión y corazón. Hagamos de esto una aventura inolvidable. 


Con el mayor de los aprecios Elenco 2013 Ballet Folclórico Universidad de Nariño.

En mi silencio se llama danza





Mientras recuerdo aquellas situaciones que he tenido que afrontar para estar hoy en día escribiendo un texto, debo transportarme a escenarios, recordar el corre corre antes de salir a las tablas, pensar en esos sacrificios y decir he tenido que caminar por carreteras des pavimentadas… pero creo que la única alternativa que he encontrado para poder sentir un camino donde puedo fluir ha sido la danza, entre voces de silencios y entre luces de destellos he aprendido desaprendiendo, y ahora sé que eso se llama Deuteroaprendizaje, así mismo ha sido enfrentar muchos espejos donde ahora puedo ver reflejada la constancia y también el disfrute del dolor, muchas veces he pretendido agachar la cabeza, pero hoy sé que allá arriba es donde mejor se ve; tengo un árbol lleno de secuelas, pero sé que ha sido el que más triunfos y orgullos me dará, dicen que entre más viejo se es más sabio, pero pienso yo que muchas veces el camino no demuestra todo lo que has aprendido más bien cuantos pasos y huellas has dejado en él, por cada meta hay un sueño más por cumplir, una utopía, una sonrisa de satisfacción y felicidad, hoy quiero recordar lo que he caminado con esta gran familia, en esos 4 años y ver que huellas pude dejar…



Camilo Montenegro
Bailarín BAFU

Programación V Festival en Homenaje al Día Internacional de la Danza

Nos complace presentar los diferentes eventos que se realizarán en la semana en homenaje a la danza. Los talleres y eventos son gratuitos, solo hay que solicitar el cupo ya que son limitados.







Inicio este texto dando gracias a todos quienes por un instante han hecho parte de este proyecto llamado Ballet Folclórico Universidad de Nariño, agrupación que desde el momento de su creación ha tenido muy claro su horizonte, creo que más de 1.000 jóvenes han pasado por esta experiencia tan bonita y extraordinaria comunicándose a través de su propio lenguaje corporal; nombraría a cada uno pero mi texto sería demasiado extenso pero a todos lo incluyo en mis recuerdos, sus historias de vida han llenado de muchos sentimientos cada espacio compartido: un salón de clase, un escenario, una tras escena, un evento, quitando  sus máscaras  para enfrentarse a su propia realidad y  llevando más experiencias en el recuerdo que se guardan para siempre, el anhelo de algunos es poder estar y hacer parte de esta familia y de otros ver como  se dejan enamorar de esta disciplina, muchos son quienes entran a su etapa de formación inicial pero pocos los que se mantienen en pie alcanzando su ideal, siempre he pensado que sus compromisos académicos, prácticas y desempeño profesionales son el punto más importante en su vida cotidiana pero que no favorece su permanencia y su paso por esta agrupación;  concluyo este párrafo diciendo que afortunadamente el hacer parte de esta,  les trae tan bonitos momentos y tanto aprendizaje desde el arte que muchos anhelan un retorno.

Ahora inicia una nueva etapa y ya en la lista tengo casi 35 jóvenes que vienen con grandes expectativas, espero que la formación, las clases y  las nuevas experiencias llenen su deseo y satisfagan sus ansiedades de encontrarse con sus diseños,  desprender  y aprender dos particularidades que se requieren para cumplir con los requerimientos básicos, tener la mente abierta a la transformación y una nueva manera de involucrar lo académico con lo artístico para complementar su vida en la universidad, bienvenidos todos a esta nueva experiencia donde el arte se transformara en enseñanza para contemplar la majestuosidad de su lenguaje y la expresión; el Ballet Folclórico Universidad de Nariño más que una agrupación es un mundo de grandes y buenas experiencias para la vida.


Fabio Martínez
Director General

¿Han escuchado hablar de aquel grupo de bailarines y bailarinas reincidentes?, pues bien, soy uno de ellos. Somos un grupo extraño de personas que en algún momento de nuestras vidas permitimos que la danza nos arrastrara por los oscuros caminos de la adicción, nos servíamos altas dosis de ella a diario, inyectándola directa y dolorosamente en nuestros cuerpos y como agravante la mezclábamos con diversión, amigas, amigos y grandes aventuras.

Diego Chaves
Bailarín BAFU
Somos las y los adictos y adictas que se pregunta el por qué lo seguimos haciendo o lo queremos volver a hacer, si en este tránsito le hemos conocido la cara al dolor, hemos abandonado responsabilidades y lo que es peor reconocemos abiertamente nuestra adicción.
Como para todo y toda adicto y adicta la abstinencia no cura la adicción tan solo logra que todas las ganas de seguir probando se acumulen en cada músculo, para que al final y cuando el cuerpo no de más abasto, reventemos de tal manera que la única salida sea la misma droga. Vivimos nuestras vidas fingiendo que es una etapa superada, que fue un momento y lo que es peor pregonando la alegría de ver a los que nos reemplazan, cuando por dentro morimos de envidia por no ser nosotros y nosotras los y las que subimos al escenario.

Pasamos los días en nuestros trabajos, en nuestras nuevas ciudades, con la nueva gente o simplemente en nuestras nuevas realidades, anhelando continuar viviendo entre vestuario, maquillaje, largas jornadas de ensayo, dolor, sacrificio, escenarios y música, contándole a algún o alguna desinteresado o desinteresada que yo era el de la foto, que fui yo el de ese video y era yo el que sonreía no por mantener mi expresión, sino porque esta droga nos llena tanto que la plenitud no alcanza.
Y pues heme aquí, redactando estas letras para hacer mi situación un poco más llevadera, en espera de esa nueva primer clase que mengue mi ansiedad e inyecte más de esta droga en mí, admitiendo mi adicción y un poco preocupado por no saber que tan bien mi cuerpo sea capaz de resistir esta nueva dosis.

Quiero ser ese que fui antes, sin dejar de ser lo que ya soy, quiero que mi cerebro cuadriculado empiece a dejarse estimular por la estética de mis movimientos y quiero que mi memoria corporal recuerde más que posiciones situaciones, personas, amigos, amigas, lugares y sobre todo danza.   


Diego Chaves
Bailarín BAFU


Este 2013 es el año donde podemos seguir revolucionando con esta práctica, seguir creando y proponiendo, innovando y conquistando espacios de arte y cultura, dando un gran paso a dejar el legado que por años debe sobrevivir, más aún cuando nos damos cuenta que ya somos parte de la historia y seremos ese hilo conductor de futuras generaciones que explorarán escenarios mágicos que los transportaran a viejos tiempos.

El 2012 nos dejó grandes recuerdos, como el temor de caer al abismo y toparnos con el fin del mundo, pensando darle fin a muchos proyectos y entre esos el dejar de explorar la danza, el dejar de sentir la vibra de interpretar la música con la expresión del cuerpo; hoy nos topamos con aquel lugar de vida de artistas, de sueños y creaciones, palpando con nuestros pies, sintiendo con el alma, y transmitiendo con la mirada, recreando aquellas vivencias de nuestros pasados y luchando por transmitir imaginarios.

Un año más de vida hace que la familia llamada BAFU se dé la oportunidad de crear personajes, historias de vida, bailarines y profesionales, el reto de crear personas transformadoras del mundo, para lo cual este 2013 nos dio un bien inicio explorando las ARTES.







Para ustedes, estas  letras, pensadas y sentidas con profunda pasión.

En la osada e incesante  búsqueda  del espíritu que reviste la danza de vida propia,  y en un intento de transmitir las angustias, que sucinta el reto de hacer que nuestros personajes puestos en la escena no sean meros disfraces y representaciones vacías, sino más bien,  vivificaciones que encantan  y recrean la esencia  de cada ser, refiriéndome precisamente a las mojigangas, las moledoras, los danzantes, y en su orden, todas aquellas  creaciones que nos dan la posibilidad de explorar  y buscar ser el otro, desde escenarios que desbordan nuestro ser, me  permito citar unas cortas pero densas líneas, en un intento de provocación hacia la reflexión y cuestionamiento, del gran desafío que se nos pone como bailarines hombres y mujeres, en este universo dancístico que requiere de dimensiones profundas más allá de la máscara dada por  el movimiento y la rítmica.

“En el ritual amazónico del yurupari los hombres toman las fuerzas, el color, la piel, la capacidad de volar o vivir bajo la tierra, de lo que representa la máscara que utilizan.
Aquí la máscara hace que el ritual no sea una representación si no una transformación,  lo que permite que un hombre se haga realmente anaconda o águila, no reside en la perfección de la máscara,  ni en seguir los pasos adecuados, aunque sea eso muy importante. Lo que permite esta transformación, ser el otro, está en el corazón. Si no es desde y con el corazón, la máscara, no transformaría al hombre en el abuelo – anaconda, sino que sería un mero disfraz y haría del hombre un comediante.
 Para poder ser anaconda, o águila, hay que preparar el corazón mucho tiempo…  los viejos nos han dicho que debemos preparar las manos, el cuerpo, los ojos, la boca, los oídos… Pero que para ver al otro no bastan tampoco lo ojos. Y que incluso después de tener el cuerpo y el corazón preparados,  debemos seguir cuidando que la mezquindad no nos engañe, que la vanidad no nos ciegue, porque entonces los abuelos-anaconda o los abuelos- águila no habitaran en nosotros y las máscaras serán apenas unos malos disfraces.” (Tomado de: El otro ¿soy yo?)

 Marithza Calderón Guancha.