En mi silencio se llama danza





Mientras recuerdo aquellas situaciones que he tenido que afrontar para estar hoy en día escribiendo un texto, debo transportarme a escenarios, recordar el corre corre antes de salir a las tablas, pensar en esos sacrificios y decir he tenido que caminar por carreteras des pavimentadas… pero creo que la única alternativa que he encontrado para poder sentir un camino donde puedo fluir ha sido la danza, entre voces de silencios y entre luces de destellos he aprendido desaprendiendo, y ahora sé que eso se llama Deuteroaprendizaje, así mismo ha sido enfrentar muchos espejos donde ahora puedo ver reflejada la constancia y también el disfrute del dolor, muchas veces he pretendido agachar la cabeza, pero hoy sé que allá arriba es donde mejor se ve; tengo un árbol lleno de secuelas, pero sé que ha sido el que más triunfos y orgullos me dará, dicen que entre más viejo se es más sabio, pero pienso yo que muchas veces el camino no demuestra todo lo que has aprendido más bien cuantos pasos y huellas has dejado en él, por cada meta hay un sueño más por cumplir, una utopía, una sonrisa de satisfacción y felicidad, hoy quiero recordar lo que he caminado con esta gran familia, en esos 4 años y ver que huellas pude dejar…



Camilo Montenegro
Bailarín BAFU

Programación V Festival en Homenaje al Día Internacional de la Danza

Nos complace presentar los diferentes eventos que se realizarán en la semana en homenaje a la danza. Los talleres y eventos son gratuitos, solo hay que solicitar el cupo ya que son limitados.







Inicio este texto dando gracias a todos quienes por un instante han hecho parte de este proyecto llamado Ballet Folclórico Universidad de Nariño, agrupación que desde el momento de su creación ha tenido muy claro su horizonte, creo que más de 1.000 jóvenes han pasado por esta experiencia tan bonita y extraordinaria comunicándose a través de su propio lenguaje corporal; nombraría a cada uno pero mi texto sería demasiado extenso pero a todos lo incluyo en mis recuerdos, sus historias de vida han llenado de muchos sentimientos cada espacio compartido: un salón de clase, un escenario, una tras escena, un evento, quitando  sus máscaras  para enfrentarse a su propia realidad y  llevando más experiencias en el recuerdo que se guardan para siempre, el anhelo de algunos es poder estar y hacer parte de esta familia y de otros ver como  se dejan enamorar de esta disciplina, muchos son quienes entran a su etapa de formación inicial pero pocos los que se mantienen en pie alcanzando su ideal, siempre he pensado que sus compromisos académicos, prácticas y desempeño profesionales son el punto más importante en su vida cotidiana pero que no favorece su permanencia y su paso por esta agrupación;  concluyo este párrafo diciendo que afortunadamente el hacer parte de esta,  les trae tan bonitos momentos y tanto aprendizaje desde el arte que muchos anhelan un retorno.

Ahora inicia una nueva etapa y ya en la lista tengo casi 35 jóvenes que vienen con grandes expectativas, espero que la formación, las clases y  las nuevas experiencias llenen su deseo y satisfagan sus ansiedades de encontrarse con sus diseños,  desprender  y aprender dos particularidades que se requieren para cumplir con los requerimientos básicos, tener la mente abierta a la transformación y una nueva manera de involucrar lo académico con lo artístico para complementar su vida en la universidad, bienvenidos todos a esta nueva experiencia donde el arte se transformara en enseñanza para contemplar la majestuosidad de su lenguaje y la expresión; el Ballet Folclórico Universidad de Nariño más que una agrupación es un mundo de grandes y buenas experiencias para la vida.


Fabio Martínez
Director General

¿Han escuchado hablar de aquel grupo de bailarines y bailarinas reincidentes?, pues bien, soy uno de ellos. Somos un grupo extraño de personas que en algún momento de nuestras vidas permitimos que la danza nos arrastrara por los oscuros caminos de la adicción, nos servíamos altas dosis de ella a diario, inyectándola directa y dolorosamente en nuestros cuerpos y como agravante la mezclábamos con diversión, amigas, amigos y grandes aventuras.

Diego Chaves
Bailarín BAFU
Somos las y los adictos y adictas que se pregunta el por qué lo seguimos haciendo o lo queremos volver a hacer, si en este tránsito le hemos conocido la cara al dolor, hemos abandonado responsabilidades y lo que es peor reconocemos abiertamente nuestra adicción.
Como para todo y toda adicto y adicta la abstinencia no cura la adicción tan solo logra que todas las ganas de seguir probando se acumulen en cada músculo, para que al final y cuando el cuerpo no de más abasto, reventemos de tal manera que la única salida sea la misma droga. Vivimos nuestras vidas fingiendo que es una etapa superada, que fue un momento y lo que es peor pregonando la alegría de ver a los que nos reemplazan, cuando por dentro morimos de envidia por no ser nosotros y nosotras los y las que subimos al escenario.

Pasamos los días en nuestros trabajos, en nuestras nuevas ciudades, con la nueva gente o simplemente en nuestras nuevas realidades, anhelando continuar viviendo entre vestuario, maquillaje, largas jornadas de ensayo, dolor, sacrificio, escenarios y música, contándole a algún o alguna desinteresado o desinteresada que yo era el de la foto, que fui yo el de ese video y era yo el que sonreía no por mantener mi expresión, sino porque esta droga nos llena tanto que la plenitud no alcanza.
Y pues heme aquí, redactando estas letras para hacer mi situación un poco más llevadera, en espera de esa nueva primer clase que mengue mi ansiedad e inyecte más de esta droga en mí, admitiendo mi adicción y un poco preocupado por no saber que tan bien mi cuerpo sea capaz de resistir esta nueva dosis.

Quiero ser ese que fui antes, sin dejar de ser lo que ya soy, quiero que mi cerebro cuadriculado empiece a dejarse estimular por la estética de mis movimientos y quiero que mi memoria corporal recuerde más que posiciones situaciones, personas, amigos, amigas, lugares y sobre todo danza.   


Diego Chaves
Bailarín BAFU


Este 2013 es el año donde podemos seguir revolucionando con esta práctica, seguir creando y proponiendo, innovando y conquistando espacios de arte y cultura, dando un gran paso a dejar el legado que por años debe sobrevivir, más aún cuando nos damos cuenta que ya somos parte de la historia y seremos ese hilo conductor de futuras generaciones que explorarán escenarios mágicos que los transportaran a viejos tiempos.

El 2012 nos dejó grandes recuerdos, como el temor de caer al abismo y toparnos con el fin del mundo, pensando darle fin a muchos proyectos y entre esos el dejar de explorar la danza, el dejar de sentir la vibra de interpretar la música con la expresión del cuerpo; hoy nos topamos con aquel lugar de vida de artistas, de sueños y creaciones, palpando con nuestros pies, sintiendo con el alma, y transmitiendo con la mirada, recreando aquellas vivencias de nuestros pasados y luchando por transmitir imaginarios.

Un año más de vida hace que la familia llamada BAFU se dé la oportunidad de crear personajes, historias de vida, bailarines y profesionales, el reto de crear personas transformadoras del mundo, para lo cual este 2013 nos dio un bien inicio explorando las ARTES.